Lula y Chávez buscan agilizar el ingreso de Venezuela mediante la puesta en marcha de un calendario de desgravación arancelaria
El ingreso de Venezuela al Mercosur despertó nuevamente esta semana una intensa polémica entre legisladores, funcionarios de Gobierno y académicos de varios de los países de la región luego de que los ex mandatarios brasileños José Sarney y Fernando Collor de Mello defendieran su rechazo a la incorporación alegando la falta de garantías democráticas en el país caribeño. Sarney, que gobernó Brasil entre los años 1985 y 1990 y actualmente preside el Senado de su país, había dicho que “no podemos pensar” en el ingreso al Mercosur de un país “que no es democrático o que está en camino de la dictadura”. En el mismo sentido aunque con un tono bastante más elevado, el actual senador y también ex presidente (1990 – 1992) Fernando Collor de Mello rechazó el ingreso de Venezuela y señaló que al presidente Chávez le falta “educación”.
La respuesta de Caracas no se hizo esperar. En un comunicado para América Latina y el Caribe, el vicecanciller venezolano Francisco Arias Cárdenas calificó de “inaceptable” el hecho de que “se esté señalando a Venezuela y su Gobierno” y apuntó que a la hora de autorizar la incorporación del país caribeño sólo deben ser discutidas aquellas razones que “desde el punto de vista económico” ameriten el ingreso de su país “pero no las de tipo personal o políticas”. En la misiva, Cárdenas calificó de “groseros e irrespetuosos” los dichos de los ex presidentes brasileños Sarney y Collor de Mello y remarcó el “optimismo” de su gobierno de formar parte del bloque en el breve plazo. “Lo que nos ha parecido inconveniente (…) es la conducta grosera de Sarney y de Collor en el sentido de hacer señalamientos que están al margen de la materia”, indicó.
Como contracara a esta polémica, los presidentes de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva, y de Venezuela, Hugo Chávez, mantuvieron una extensa reunión el pasado martes en la ciudad norteña de Salvador de Bahía, donde acordaron la puesta en marcha un cronograma de liberación del comercio bilateral que facilite la adhesión venezolana, trabada en los legislativos brasileño y paraguayo. Se trata de un “Cronograma del Programa de Liberación Comercial en el Ámbito de Adhesión de Venezuela al Mercosur” o, en otras palabras, un calendario de desgravación arancelaria que Venezuela tendrá que discutir con el resto de los países miembros, antes de poder ser aceptado como socio pleno. Para algunos analistas, una rápida instrumentación de dicho cronograma podría aceitar la aprobación del ingreso de Venezuela.
Y es que, según señalan desde la academia, muchos de los legisladores que hoy se oponen al ingreso del país caribeño al Mercosur tienen una fuerte vinculación con importantes sectores empresariales a quienes -más allá de cuestiones políticas- la adhesión de Venezuela despierta un fuerte apetito comercial. Es el caso de Paraguay, donde la Cámara Alta del Congreso ha decidido que, por el momento, el tratamiento del ingreso de Venezuela no es prioridad. Consultado por el Boletín Somos Mercosur, el presidente del Congreso, Enrique González Quintana, dijo que hasta no existir un dictamen de la Comisión de Relaciones Exteriores, “el tema no podrá ser analizado por la Cámara de Senadores”. Según explicó Quintana, ello podría suceder únicamente en el caso de que uno de los senadores presente una “moción de preferencia”, para lo cual se necesita un quórum que, de momento, la oposición no parece dispuesta a otorgar.
Martín Araújo
Boletín Somos Mercosur






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