España se propone impulsar acuerdo interbloque tras asumir al frente de la presidencia pro témpore de la UE
A una semana del serio revés que sufriera la izquierda en las elecciones europeas y poco antes de que su país asuma la presidencia semestral del viejo continente, el secretario de Estado español para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, inició el pasado lunes una gira por Argentina, Paraguay y Uruguay con el cometido de informar acerca de las prioridades de España durante el período en que ejercerá la conducción política de la Unión Europea. Según han dicho varios de sus representantes a distintos medios de prensa y han confirmado fuentes del gobierno español al Boletín Somos Mercosur, España pretende situar a América Latina en un lugar destacado de la agenda durante su presidencia europea mediante la organización de una cumbre entre las dos regiones que explicite la necesidad de alcanzar, en el menor tiempo posible, un sustantivo acuerdo de cooperación intercontinental.
A su paso por Asunción, primer destino de su recorrida por el Cono Sur, De Laiglesia consideró que la crisis financiera mundial debería propiciar un “salto adelante” en las negociaciones del acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur. En conversación con el Boletín Somos Mercosur, De Laiglesia afirmó que las negociaciones birregionales, supeditadas a los resultados de la Ronda de Doha, “llevan estancadas demasiado tiempo” y destacó que en la actualidad ya no se justifica ese retroceso, por lo que sostuvo que la presidencia española se centrará en modificar esa situación. “Queremos que ese acuerdo, en el que se concentra gran parte del esfuerzo de las dos regiones, pueda dar un paso adelante durante nuestra presidencia”, apuntó De Laiglesia al explicar que para ello se deberá definir “si hay voluntad política suficiente tanto en Europa como en el Mercosur”.
El secretario de Estado consideró, asimismo, que la recesión global “debería ser un estímulo para que la cooperación entre Europa y América Latina en su conjunto y en particular con el Mercosur diera un salto adelante desde el convencimiento de que no hay soluciones nacionales”. Este punto fue compartido por el mandatario paraguayo, Fernando Lugo, quien ocupa la presidencia semestral del bloque, y por los cancilleres de Argentina y Uruguay, Jorge Taiana y Gonzalo Fernández, con quienes se reunió a su paso por los países del Río de la Plata. “El mensaje es doble: queremos aprovechar la presidencia de la Unión para impulsar un salto cualitativo en las relaciones entre la UE y América Latina, tanto a nivel global, como a nivel de los bloques latinoamericanos”, apuntó De Laiglesia, quien insistió en que la intención de España es “pasar de las declaraciones a planes de acción concretos”.
La necesidad de alcanzar un acuerdo entre el Mercosur y el viejo continente también fue valorada por Brasil, desde donde el ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, afirmó hoy que sigue “pensando que un acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea (UE) es importante” pese a que la prioridad de su país sea la conclusión del ciclo de negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC). “Si hubiera un acuerdo entre Mercosur y la UE, sería un buen signo” para las discusiones en la OMC, ya que constituiría “una fuerte incitación” para que Estados Unidos se implicara en las negociaciones multilaterales sobre la liberalización del comercio mundial, argumentó Amorim, quien participó en París de un seminario de la Cátedra Mercosur del Instituto de Estudios Políticos junto al director general de la OMC, Pascal Lamy.
Redacción
Boletín Somos Mercosur








