Ministros de Trabajo advierten que crisis puede afectar crecimiento; Coordinadora en “sesión permanente” para monitorear efectos
En una reunión del más alto nivel realizada la semana pasada en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, los ministerios de Trabajo de los países del Mercosur reconocieron que la crisis financiera internacional puede afectar el crecimiento regional y propusieron acciones coordinadas para enfrentar sus posibles consecuencias, principalmente respecto al empleo. En una declaración emitida en la oportunidad, los ministros abogaron por el diseño de “acciones coordinadas para preservar la expansión económica y los empleos en cada uno de los países” del bloque y recomendaron el fortalecimiento del mercado regional una mayor integración entre los países. El objetivo: evitar que la zona “se convierta en una de las variables de ajuste para las economías que sufren con mayor fuerza las consecuencias de la crisis internacional”. El documento fue suscrito por los ministros de Trabajo de Brasil, Carlos Lupi; Paraguay, Blas Lano; Uruguay, Eduardo Bononi, y Venezuela, Roberto Hernández, así como por la viceministra del Trabajo de Argentina, Noemi Rial.
Al manifestar su “preocupación con la grave crisis en el mercado financiero y sus eventuales repercusiones en nuestros países”, los secretarios de Estado señalaron que el ritmo del crecimiento económico será uno de los primeros factores en ser afectados y reconocieron que las políticas de promoción del empleo, el combate a la pobreza y la aceleración del desarrollo de los países de la región se encuentran amenazados. El contenido de la declaración coincide también con un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que, desde Ginebra, advirtió que la crisis aumentará en 20 millones el número de desempleados en el mundo hasta finales del 2009. Más allá de haberse mostrado contraria a la idea de generar un debate regional sobre las medidas a adoptar por los países, la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) se encuentra en sesión permanente. La idea de los trabajadores de los países de la región es estar atentos a cualquier movimiento inesperado, producto de los posibles coletazos de la debacle financiera internacional.
Consultado por este medio, el Secretario Técnico de la CCSCS, Fernando Berasain, subrayó el hecho de que los ministerios de Trabajo de los países hayan mostrado “la más amplia disposición” de recibir a los trabajadores. En esas instancias, que serán acordadas en los próximos días entre las centrales sindicales y los ministerios de Trabajo de cada país, los trabajadores presentarán la declaración resultante del encuentro de los sindicatos regionales, concretado de manera urgente el pasado viernes 18 en la ciudad de Buenos Aires. En esa oportunidad, las centrales reclamaron a los gobiernos de la región la puesta en marcha de un “blindaje social” en cada uno de los países para paliar los efectos de la crisis. El “blindaje” propuesto por la CCSCS tiene tres pilares básicos: defensa del trabajo y de los avances en políticas de empleo registrados en los últimos años, compromiso con los derechos laborales conquistados y, como no podía ser de otra manera, del salario. Los trabajadores reclaman además el mantenimiento de las políticas sociales en desarrollo.
Berasain también se refirió al informe de la Organización OIT. “Ese informe exhorta a los gobiernos a tomar resoluciones en forma veloz, concretamente habla de medidas audaces”, analizó el dirigente sindical, en diálogo con el Boletín SOMOS MERCOSUR. Ese documento, junto al aprobado por los trabajadores en Buenos Aires estará sobre la mesa en la reunión extraordinaria del Consejo Mercado Común (CMC) convocada por la presidencia semestral para el próximo lunes, donde los trabajadores tienen previsto asistir. Berasain acotó que la posibilidad de dar un debate regional sobre las maneras de afrontar la crisis “no tiene mucho sentido” al no haber políticas macroeconómicas comunes en la región. Donde sí los trabajadores ya están trabajando para generar espacios de debate es al interior de cada uno de los países del bloque, donde la idea es constituir mesas de diálogo, en algunos casos incluso convocando al sector empleador. “Creemos que es la modalidad más efectiva para monitorear la crisis”, afirmó Berasain, quien resaltó el hecho de que la Coordinadora se encuentra en “sesión permanente” monitoreando los efectos de la crisis en cada uno de los países.
Boletín SOMOS MERCOSUR









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