Los Tres y Sonido Top cerraron la antesala de la Cumbre Social con un deslumbrante concierto en el Teatro Solís de Montevideo
Sonido Top (Uruguay) y Los Tres (Chile) fueron los encargados de darle cierre al ciclo Latinoamericana: Música para la integración, presentado por el Centro de Formación para la Integración Regional (CEFIR), la Iniciativa Somos Mercosur y la agencia alemana de cooperación InWEnt, y patrocinado por el Parlamento del Mercosur, la red de Mercociudades y la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM). Una semana después de que la banda argentina Bicicletas y la uruguaya Buceo Invisible se presentaran en la sala Zavala Muniz del Teatro Solís de Montevideo, el lunes pasado fue el turno de la banda de rock chileno Los Tres, esta vez acompañados por los uruguayos de Sonido Top. Por primera vez en Uruguay luego de más de 20 años de trayectoria musical, Los Tres deleitaron a una audiencia de más de trescientos espectadores.
Sin mediar palabra, Roberto Lindi agarró su enorme contrabajo mientras sus compañeros Alvaro Henríquez (voz y guitarra), Angel Parra (guitarra) y Manuel Basualto (batería) hacían lo propio con sus instrumentos para arrancar con dos temas de puro rock and roll: “Sudapara”, de su primer disco, “Los Tr3s”, de 1991, y “Camino”, de su último trabajo, “Hágalo usted mismo”, editado en 2006. Tras esos primeros compases y con un público entregado a reconocer su calidad, la banda se dedicó a ofrecer un pequeño pero exhaustivo repaso por su discografía, que además de rock and roll también incluye algún tema de “cueca”, música tradicional chilena, interpretada de forma especial con guitarras eléctricas y no con charangos, un instrumento andino similar a la bandurria. En el medio, uno de sus más aplaudidos éxitos: “Olor a gas”.
Previo a la aparición de Los Tres fue el turno de Sonido Top, otra incorporación reciente al siempre cambiante ambiente underground montevideano. Se trata de una banda de estilo alegre y desestructurado cuyas canciones hablan de cuestiones ligadas a nuestra propia cultura en una alocada mezcla de idiomas, estilos e instrumentos que a veces recuerdan las humoradas balcánicas de la No Smoking Orchestra y otras a los iconoclastas Supersónicos. Otras veces, la referencia no puede ser otra que la propia banda. Aún sin disco editado, Sonido Top parece prescindir de estructuras para parir esas músicas que no conocen de géneros que las subyuguen bajo el corset de la forma y que permiten difundir las riquezas culturales de América Latina, conocernos desde un lugar artístico, generar intercambio cultural y construir, a través de la música, identidad.
Redacción
Boletín Somos Mercosur








