La reforma institucional, un reto de difícil abordaje que ya se cuela en los discursos de los principales actores del Mercosur
La necesidad de emprender una profunda reforma de la estructura administrativa del Mercosur frente a la actual coyuntura de crisis mundial parece haber calado hondo en los principales actores institucionales y académicos de la región. En diversos foros de discusión de los que participaron, el presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur (CRPM), Carlos “Chacho” Álvarez, el Director de la Secretaría del Mercosur, José Manuel Quijano, el Director Académico del Centro de Formación para la Integración Regional (CEFIR), Gerardo Caetano y el parlamentario del Mercosur y ex presidente del legislativo regional, Roberto Conde, expresaron la semana pasada la necesidad de emprender fuertes cambios a la institucionalidad mercosureña. Sin más demoras.
Quijano: pensar las instituciones en clave regional
En la apertura del seminario “Mercosur: Desafíos y Perspectivas”, el Director de la Secretaría del Mercosur, José Manuel Quijano, repasó los principales aspectos que ocupan la agenda del bloque regional y remarcó las carencias institucionales del bloque, para cuyo abatimiento recomendó la creación de nuevos espacios intergubernamentales encargados de coordinar políticas y articular propuestas a nivel regional. Para Quijano, esa nueva institucionalidad necesita de funcionarios “que no sean de un país determinado, sino de la institución que los contrató para trabajar para los cuatro países” para “poder pensar la institucionalidad en clave regional”. Al hablar de reforma institucional, Quijano puso como paradigma el caso del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM) –actualmente con 23 proyectos en marcha-, al cual reclamó “fortalecer” para seguir combatiendo las asimetrías entre los países de la región.
Conde: la necesidad de generar conciencia ciudadana
El parlamentario uruguayo y ex presidente del deliberativo regional, Roberto Conde, mostró una concepción muy similar al intervenir en el seminario “La región frente a la crisis. Impactos y nuevas respuestas”, organizado conjuntamente entre el Centro de Formación para la Integración Regional (CEFIR) y la agencia de cooperación alemana InWent. “El Mercosur que nosotros planteamos tiene objetivos ambiciosos, y pretende remontarse por encima de las coyunturas, transformarse en una estructura comunitaria, institucionalizada, apoyada en el derecho comunitario y guiada por una estrategia de cooperación para el desarrollo”, explicó el parlamentario, tras aclarar que para ello debe fortalecerse “especialmente al Parlamento y al Tribunal de Permanente de Revisión del Mercosur”. Conde instó a superar lo que dio en llamar una “etapa de estancamiento” del bloque mediante una reforma que por encima de todo “genere conciencia ciudadana”.
Para ello, explicó el legislador, es importante llevar a cabo elecciones directas a parlamentarios del Mercosur, un mecanismo está previsto en las normas fundamentales del legislativo regional pero que aún no ha podido ser llevado a la práctica debido a las trabas que la integración política ha sufrido en los países del bloque. En ese sentido, Conde calificó de “equívocas” las percepciones de buena parte de los integrantes de los partidos opositores de los países de la región, desde donde se recrimina “pérdida y entrega de soberanía” a los sectores oficialistas, que han coincidido en la necesidad de profundizar la integración. “Han hecho la guerra a la integración sin ninguna argumentación política ni jurídica sustentable”, valoró Conde, quien responsabilizó a esos sectores de trabar “cualquier intento de mejorar el funcionamiento del Mercosur”.
Caetano: instituciones eficientes para solucionar controversias
Al inaugurar el seminario “La región frente a la crisis mundial. Impactos y nuevas respuestas”, el Director Académico del Centro de Formación para la Integración Regional (CEFIR), Gerardo Caetano, opinó que en el actual contexto de crisis internacional la integración regional se vuelve un imperativo para los Estados. Para Caetano, la situación por la que atraviesa el globo pone en relieve la necesidad de apelar a la coordinación entre los países de la región para -además de fomentar la integración económica- profundizar sus sistemas democráticos. En este contexto, el Director Académico del CEFIR describió al Parlamento del Mercosur como “un espacio de vital importancia para el fortalecimiento democrático del bloque” ya que “representa los intereses de los pueblos del Mercosur y no de sus Estados”.
Este razonamiento es el mismo que lleva a Caetano a subrayar la necesidad de concretar sin más demoras una profunda reforma institucional en el Mercosur. Una transformación que, a su juicio, debería incluir nuevos espacios para la participación social de forma de apostar a la construcción de “un espacio social democrático” que requerirá “mecanismos más eficientes para la solución de controversias entre los Estados”, con algún tipo de cláusula que imponga el respeto de los laudos. Para ello, Caetano reivindicó la constitución de un Tribunal de Justicia del Mercosur, una idea que comenzó a tomar cuerpo pocos meses atrás pero que resonó fuerte en el mismísimo Parlamento, donde varios de sus legisladores ya se encuentran trabajando en una propuesta concreta que, se estima, estará pronta para fines de este año.
Álvarez: reformas para la complementación de modelos de desarrollo
En el cierre del seminario llevado a cabo en el CEFIR el presidente de la CRPM volvió sobre la idea de emprender cambios “urgentes” y “necesarios” para “dar consistencia” al proceso de integración mediante una reforma que permita al Mercosur “adecuarse” a la nueva etapa de “sintonía ideológica” que vive la región tras la llegada al poder de presidentes y fuerzas políticas de izquierda en los países latinoamericanos. Para Álvarez es necesario alcanzar una “visión institucional” del bloque regional en temas como la integración productiva, sobre todo teniendo en cuenta el actual contexto de crisis. Para Alvarez, la actual situación de recesión económica mundial vuelve impostergables una serie de reformas institucionales que faciliten la complementación de modelos de desarrollo entre los países del bloque.
Hacia el final de su alocución, Álvarez se centró en el análisis del lugar desde donde se toman las decisiones referidas a la política integracionista de cada uno de los países. El presidente del principal órgano decisorio del bloque se mostró molesto por la predominancia de centros de decisión nacionales, y bregó por una mayor presencia del Parlamento del Mercosur. “Hoy el 95 % del peso de las decisiones recae sobre las cancillerías, y el Parlamento es quien debería complementar esta tarea aportando su visión política a la agenda de integración”, explicó el titular de la CRPM, para quien el legislativo regional “viene a cubrir un déficit democrático del Mercosur, legitimizando el proceso de integración y acercándolo a la ciudadanía, que tantas veces se ha sentido lejana de estos procesos y cercana a sus asimetrías”.
Redacción
Boletín Somos Mercosur





