Renato Martins: “El programa SOMOS MERCOSUR no dejará de estar presente en Asunción”
Renato Martins, Asesor Especial para Asuntos Internacionales de la Secretaría General de la Presidencia de la República del Brasil, habló con el Boletín SOMOS MERCOSUR sobre la reforma institucional y la participación social en el MERCOSUR.
Entrevista a Renato Martins, Punto Focal de Brasil para la Iniciativa SOMOS MERCOSUR
Periodista: ¿Como evalúa Usted los espacios institucionales para la participación social actualmente existentes en el MERCOSUR?
Renato Martins: El actual modelo de participación social existente en el MERCOSUR, inspirado en la experiencia de la entonces Comunidad Europea, necesita ser urgentemente revisado. El modelo europeo nunca tuvo correspondencia con la realidad socioeconómica de los países del MERCOSUR. La experiencia del Comité Económico y Social, por ejemplo, se desenvuelve en el contexto de una fuerte expansión de una social-democracia y de sus principales componentes, esto es, un movimiento sindical con tradición de alianzas sociales superadoras del coorporativismo; asociaciones empresariales comprometidas con el esfuerzo de reconstrucción nacional y, por último, organizaciones sociales reunidas en el llamado tercer sector con acceso a recursos públicos capaces de potenciar su actuación en diversas áreas.
El Foro Consultivo Económico y Social, cuya creación constituyó un avance extraordinario para la ingeniería institucional del MERCOSUR, corresponde a una realidad socioeconómica muy distinta. El movimiento sindical latinoamericano emergió extremadamente debilitado y fragmentado de los regímenes autoritarios. Salvo raras excepciones, el mismo nunca tuvo la misma percepción del papel estratégico de las alianzas de los sindicatos con otros sectores de la sociedad civil. El proyecto de sindicalismo ciudadano –abierto a temas de género, medio ambiente, derechos humanos, igualdad racial, entre otros- encontró grandes dificultades para desarrollarse en la región. Los años posteriores de hegemonía neoliberal obviamente no contribuyeron para eso. Tampoco contribuyó la adhesión del empresariado a una ideología conservadora que recomendaba la eliminación de derechos sociales y flexibilización de los contratos de trabajo. En consecuencia, es natural que no existan aquí las mismas motivaciones para la participación social que sí estuvieron presentes en el proceso de integración europeo. También es natural que las organizaciones sociales no se sientan representadas por el Foro Consultivo Económico y Social y busquen, actualmente, espacios alternativos para la participación.
Periodista: ¿Cuáles son los caminos para superar las fragilidades institucionales a los que Usted apunta en relación a la participación social en el MERCOSUR?
RM: La Secretaría General de la Presidencia de la República del Brasil procura apoyar la ampliación de los espacios de participación social en el MERCOSUR. En Brasil realizamos, desde 2004, el programa Encuentros con el MERCOSUR. Este programa consiste en una serie de debates que pretenden llevar a las sociedades la discusión sobre la integración. Hicimos eso en los estados brasileños más lejanos, en las fronteras del bloque. -Pará, Minas Gerais, Pernambuco, Bahia y Ceará ya tuvieron su Encuentro con el MERCOSUR. En el plano regional, participamos de la iniciativa SOMOS MERCOSUR, experiencia surgida en la presidencia pro tempore de Uruguay, que busca alargar los horizontes de la participación en la agenda social.
La discusión sobre la ampliación de la participación social en el MERCOSUR, mismo que aún no haya sido incorporada a la agenda de la reforma institucional, está en el orden del día. Son muchas las opiniones al respecto. Desde mi punto de vista, el proceso de las Cumbres Sociales (involucrando a gobiernos, instituciones del MERCOSUR y sociedad civil organizada) tiene el potencial de fomentar este debate y buscar alternativas. Por tanto, algunas condiciones tienen que ser observadas. En primer lugar, las organizaciones sociales precisan de recursos para una participación efectiva. Los empresarios y los sindicatos son capaces de participar con recursos propios. Esto no ocurre con las organizaciones sociales. Es preciso pensar en cómo superar esa barrera de una forma transparente, eficiente, y segura.
Por otro lado, la articulación de los espacios institucionales ya existentes, como el propio Foro Consultivo Económico y Social, la Comisión de Representantes Permanentes del MERCOSUR y el Parlamento debe ser perfeccionada. Las experiencias de participación social de las Reuniones Especializadas son muy diferentes y deben ser estimuladas. Por allí también se puede apuntar a caminos interesantes, como los que están siendo recorridos por la REAF o por la REM. Por tanto, es necesario que la sociedad civil se articule y valorice esos espacios. Las Cumbres Sociales deben tener continuidad, más aún cuando es claro que esa experiencia debe ser perfeccionada. En sinergia con espacios como las Reuniones Especializadas, los encuentros de Altas Autoridades y los foros sectoriales, podemos fortalecer la agenda social del MERCOSUR. ¿Cómo ampliar, por ejemplo, la participación de organizaciones sociales en el GMC, teniendo en vista los problemas mencionados en el FCES? Es nuestro deber iniciar esa discusión.
Periodista: ¿Cuáles son las perspectivas para la II Cumbre Social del MERCOSUR, en Asunción?
RM: Lamentablemente no son buenas, ya que no hubo acuerdo entre la sección paraguaya del FCES y las organizaciones sociales locales para una convocatoria amplia de la Cumbre Social del MERCOSUR en Asunción. Los problemas surgidos allí guardan relación con las barreras mencionadas anteriormente respecto al modelo de participación del MERCOSUR. Las dificultades locales deben ser entendidas y respetadas, pues el marco electoral, por su lado, tampoco favorece la realización de una iniciativa innovadora que puede crear dificultades para el gobierno. Más aún, tampoco estamos de acuerdo con iniciativas de grupos minoritarios contrarios a la integración regional. Nuestro juego es otro y estaremos siempre dispuestos a buscar puntos de coincidencia con los movimientos sociales siempre que defiendan la integración. Dos veces tuvimos la oportunidad de encontrarnos con el Vicecanciller de Paraguay para ofrecer el apoyo a la realización de la Cumbre Social. El programa SOMOS MERCOSUR no dejará de estar presente en Asunción, y tenemos la intención de realizar algún tipo de actividad para que no se produzca discontinuidad alguna en el proceso de las Cumbres Sociales.
Boletín SOMOS MERCOSUR









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