El Parlamento debatió sobre Cuba y respaldó su reincorporación a la OEA, pero reafirmó la necesidad de una “plena democracia”
Con una fuerte impronta política, el Parlamento del Mercosur expresó el lunes satisfacción por la reivindicación del status de Cuba en la Organización de los Estados Americanos (OEA), solidaridad con los pueblos de Chile y Haití tras los devastadores fenómenos naturales que padecieron en el último tiempo y rechazo a la exploración de hidrocarburos por parte del Reino Unido en las Islas Malvinas. Ocurrió en el marco de la XXII Sesión Plenaria, una instancia impregnada por el debate en torno a los derechos, en coincidencia con la celebración del Día Internacional de la Mujer, motivo por el cual se emitió además una declaración que, a grandes líneas, resalta la brecha regional que aún existe entre hombres y mujeres, “marginadas de los espacios de poder y decisión”.
La solidaridad con Chile y Haití por las catástrofes acaecidas en los últimos meses también suscitó el apoyo de todos los presentes en la XXII Sesión. En una senda declaración, el Parlamento hizo suyo el dolor de las víctimas y expresó “su solidaridad con las víctimas y los familiares afectados por estas catástrofes”, así como “su satisfacción por la ayuda enviada a las zonas por parte de los países de la región, marcando así un claro gesto de hermandad”. No obstante, el plenario del Parlamento subrayó “la necesidad de seguir trabajando mancomunadamente entre todos los países, hasta concluir la reconstrucción de las zonas devastadas”. En tren de unanimidades, la de quizá mayor peso político tuvo que ver con la soberanía de las Islas Malvinas (ver nota aparte).
Cuba, en el debate
Lejos de la coincidencia suscitada en torno a las Malvinas, o la expresada frente a los fenómenos naturales que han padecido los pueblos de Chile y Haití, la reincorporación de Cuba en la Organización de los Estados Americanos (OEA), planteada en una propuesta de declaración por el argentino Guillermo Jenefes, catapultó al Parlamento en un enérgico debate respecto a la situación de los derechos humanos en la isla. La principal disonancia surgió de la uruguaya Adriana Peña, que supo presidir la Comisión de Derechos Humanos y que el lunes propuso al plenario una enmienda a la declaración de Jenefes por la cual además de reclamar la apertura del bloqueo comercial de Cuba se remarcaba la importancia de una transición para una “democracia plena y efectiva”.
“La declaración para el desbloqueo de Cuba es oportuna, pero también se hace necesario resaltar la realidad acerca de los derechos humanos dentro del propio contexto de aquél país”, expresó Peña, quien reclamó que “la democratización se haga efectiva en aquél país”. Más moderado, el Parlamentario brasileño Cristovam Buarque analizó la declaración del Parlamento referente al apoyo a Cuba por la reintegración a la OEA, y afirmó “la necesidad de que Cuba vuelva a la OEA, y también el deseo de esperar que haya un proceso en Cuba que se aproxime de alguna forma al funcionamiento político de nuestros países”. Buarque afirmó además su preocupación “por la situación de las personas que están realizando huelga de hambre en aquél país por cuestiones políticas”.
Tras un áspero debate, el Parlamento respaldó lo actuado en la XXXIX Asamblea General de la OEA, realizada los días 2 y 3 de junio de 2009 en Honduras, donde se aprobó por unanimidad el cese de todas las restricciones a la República de Cuba, posibilitando la reincorporación de la isla a la organización. El lunes, tras la discusión, el deliberativo declaró “su satisfacción” por la decisión de la OEA, al tiempo que, con sutileza, reafirmó “la importancia de la plena democracia en los países de América Latina”. Un mensaje que, por lo bajo, alerta respecto a la situación de los derechos humanos en Cuba.
Redacción, Boletín Somos Mercosur








