Trabajadores advierten que acuerdos de libre comercio pueden “acentuar” asimetrías y “dificultar” el avance de la integración
En una carta dirigida a los presidentes de la región, la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) hizo su balance del proceso de integración. En la misiva -apoyada por aclamación en la IV Cumbre Sindical del MERCOSUR- se destacan la instalación del Parlamento del MERCOSUR, la prioridad otorgada al tema de las asimetrías económicas y la creación del Banco del Sur. En cuanto a los aspectos negativos, incluye la falta de políticas de integración productiva y la carencia de información acerca de las negociaciones cursadas en busca de acuerdos comerciales con otros bloques, como es el caso de la Unión Europea. La “inmediata viabilidad” del Observatorio del Mercado de Trabajo, y el derecho a la creación de comisiones sindicales regionales en las empresas “con presencia en más de un país” tampoco faltaron a la lista de reclamos que los trabajadores remitieron a los mandatarios.
Es que la supranacionalidad de las empresas impone para los trabajadores una necesaria supranacionalidad en los reclamos. En ese sentido, el reconocimiento de la “negociación colectiva supranacional” como “ámbito de discusión y acuerdo” y la puesta en marcha de un “salario mínimo regional” como base para la medición del costo de vida y el poder adquisitivo también se constituyeron como parte de las reivindicaciones de los sindicatos de la región, desde donde no sólo emergieron reclamos y propuestas sino también aplausos a algunas de las iniciativas adoptadas por el bloque en el último tiempo. Es el caso de la sustitución del dólar por las monedas nacionales en el comercio intrabloque y la apuesta por la “integración energética”, algo que la actual presidenta pro témpore, Cristina Fernández, ha establecido como prioridad absoluta para este semestre en el cual Argentina detenta el mandato semestral del bloque.
Uno de los tirones de orejas más severos de los trabajadores a los presidentes estuvo relacionado con la firma de acuerdos comerciales con otros bloques o terceros países, justo en momentos en que el bloque rubricó su primer acuerdo de libre comercio con Israel. “El problema está en que los que negocian no informan”, dijo Fernando Berasain, Secretario Técnico de la CCSCS, al Boletín SOMOS MERCOSUR, al comentar la desinformación de que son objeto los trabajadores mientras los gobiernos negocian. Y continuó: “No nos importan los nombres, nos importan los contenidos”. “De la forma en que se han dado, este tipo de acuerdos generalmente han sido muy perjudiciales para nuestros países”, sentenció Berasain, quien recordó la posición de la Coordinadora frente a la última propuesta de acuerdo presentada por la Unión Europea al MERCOSUR, en la cual “nadie se bajó de las posiciones iniciales”.
Acerca de este último punto, Berasain resaltó que “en su momento la Coordinadora emitió una recomendación de que no se aceptara el acuerdo con la Unión Europa porque a nuestro modo de entender generaría una asimetría brutal” entre ambos bloques. Respecto al acuerdo con Israel, la organización de sindicatos de la región se expresó por primera vez en julio de 2006, en la Cumbre de Córdoba. Allí, los trabajadores reclamaron que los presidentes no rubricaran un acuerdo con un país que mantenía una fuerte ofensiva contra el Líbano. Poco más de un año ha pasado y ahora las críticas al acuerdo con ese país se centran en su condición de TLC (Tratado de Libre Comercio) “clásico”. “Por el momento, nosotros realizamos el mismo cuestionamiento que a todos los demás TLC, aún sin conocer el contenido exacto”, reafirma Berasain, quien no oculta su molestia con la falta de transparencia en las negociaciones comerciales interbloque.
En la misma línea, el documento remitido a los presidentes sostiene que los sindicatos tienen “la certeza de que los acuerdos comerciales sin la implementación de programas y políticas volcadas a la complementación productiva y a la generación de empleo, pueden acentuar las asimetrías ya existentes y generar conflictos políticos, dificultando el avance de la integración”. En relación con lo anterior, la misiva, resultante del acuerdo entre las siete delegaciones extranjeras participantes de la IV Cumbre Sindical del MERCOSUR -CTA y CGT de Argentina, CUT, Forza Sindical y UGT de Brasil, CUT y CUT-A de Paraguay y PIT-CNT de Uruguay-, plasmó en sus líneas un enérgico reclamo de “más información y transparencia”. Un pedido que no faltó a la cita en ninguna de las declaraciones de la sociedad civil; una reivindicación que expresa una necesidad vital de las organizaciones para sentarse a discutir como hacer más y mejor integración.
Boletín SOMOS MERCOSUR









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