Presidentes ratificaron su voluntad de seguir negociando controversias; la gente marcó presencia en las actividades de la Cumbre

Con la reunión del XXXIV Consejo Mercado Común, el pasado lunes comenzó a correr en Montevideo el tiempo de la XXXV Cumbre de Jefes de Estado del MERCOSUR. La firma de un acuerdo comercial con Israel, los escasos avances registrados en la negociación del Código Aduanero Común y la persistencia de grandes asimetrías –no solo comerciales- dominaron la agenda de este nuevo ciclo de reuniones de las máximas autoridades del bloque sudamericano. En lo que constituyó una clara demostración ciudadana en favor de la integración regional, miles se concentraron el pasado domingo en un recital ofrecido por el cantautor uruguayo Jaime Roos y enmarcado en la Cumbre Social del MERCOSUR. 

Al interior del bloque regional, la discusión por las asimetrías económicas entre los cuatro socios volvió a estar sobre la mesa. En concreto, las profundas diferencias de escala y de desarrollo relativo que separan a los más chicos, Paraguay y Uruguay, de los mayores, Argentina y Brasil. En junio pasado se creó un Grupo de Alto Nivel que debería tener listo, para este mes, un “Plan Estratégico para la superación de Asimetrías”. Ciertamente, no es fácil llenar de contenidos a semejante título, pero no hubo avances que permitieran presentar algo sustancial en la cumbre de Montevideo. Frente a esta realidad, Uruguay volvió a reclamar compensaciones por una brecha que se agranda sin pausa. Y Paraguay ha sacado cuentas sobre lo que representan las asimetrías propias, especialmente con Argentina y Brasil. Nada menos que 20.000 millones de dólares. 

Respecto a este tema, las últimas declaraciones del mandatario brasileño Lula da Silva abrieron una brecha de esperanza a los “hermanos menores” del bloque. Lula dijo a la revista Época que su gobierno tendrá una mayor generosidad comercial con sus vecinos más pequeños, para que esos países puedan dar un “salto de calidad”. “El papel de Brasil es comprender que tenemos un precio a pagar por ser la mayor economía de América del Sur”, advirtió Lula en una entrevista publicada el pasado sábado. Ese precio “es ser más generosos en los acuerdos comerciales, en la cuestión aduanera”. “Brasil y Argentina tienen que ser flexibles en su relación con Uruguay, Paraguay, Bolivia y Ecuador”, afirmó.

El segundo día de reuniones estuvo marcado por el traspaso de la presidencia pro témpore del bloque -de Uruguay a Argentina- y la reunión bilateral entre los presidentes Lula da Silva y Tabaré Vázquez. Tal como ocurrió en marzo de este año en medio de fuertes críticas al proceso de integración regional, el mandatario brasileño emitió una señal de comprensión hacia el más crítico de los socios menores. Consultado acerca de los contenidos de la reunión, el Ministro Jefe de la Secretaría General de la Presidencia de Brasil, Luiz Dulci, dijo al Boletín SOMOS MERCOSUR que los mandatarios conversaron acerca de “las nuevas iniciativas que Brasil piensa tomar en el ámbito del MERCOSUR pero también en el marco de la relación bilateral, sobre todo en relación con inversiones productivas, industriales, que se van a realizar en Uruguay”.

En otras palabras, Brasil intentará aplacar las críticas a la falta de atención a los reclamos de los socios menores y desempantanar la discusión sobre las asimetrías. En ese sentido, Dulci reconoció la responsabilidad de Argentina y Brasil, “porque son los que tienen mayores posibilidades de ceder (y) de presentar nuevas alternativas”. “Brasil es muy consciente de eso y Lula quiere conversar de esos asuntos con Tabaré”, subrayó el ministro brasileño. Consultado acerca de las molestias de los socios menores frente a la “alianza estratégica” acordada entre Argentina y Brasil, Dulci recordó que su país hizo lo mismo con Paraguay en la Cumbre anterior. En cuanto a la situación de Uruguay, el secretario de Estado destacó la posibilidad de que “si es el deseo del presidente Tabaré”, Brasil establezca con Uruguay “la misma relación”. 

Otro de los temas que envolvieron a esta Cumbre de Jefes de Estado es la situación de Venezuela en el bloque. El país caribeño aún no ha obtenido luz verde para incorporarse como miembro pleno del organismo regional, y el trámite aún descansa en los congresos de Brasil y Paraguay. El presidente venezolano Hugo Chávez dijo en agosto pasado que si para esta cumbre su país no era miembro pleno su presencia en Montevideo no se justificaba, no obstante lo cual el mandatario se hizo presente en la capital uruguaya. De hecho, Chávez participó el martes de un acto público de homenaje al escritor uruguayo Mario Benedetti en el Paraninfo de la Universidad de la República de Uruguay, ubicado sobre la principal avenida de la ciudad.

Así las cosas, habrá que esperar para evaluar los resultados concretos. Por lo pronto, más allá de la firma del acuerdo comercial con Israel –para lo cual se espera la llegada a Montevideo del viceprimer ministro y ministro de Industria y Comercio de israel, Eliahu Yishaiy- y el traspaso de la presidencia pro témpore del bloque de Uruguay a Argentina, a nivel de los gobiernos no surgieron grandes novedades, más que el firme compromiso se seguir negociando los temas más urticantes. Así las cosas, la gran protagonista de esta Cumbre fue la ciudadanía, que el domingo marcó su presencia por miles en las puertas del Edificio MERCOSUR. Fue en el marco del recital ofrecido en la Playa Ramírez de Montevideo, denominado “Un toque por la integración”. Allí, Jaime Roos le puso la música al reclamo de la gente: “más y mejor MERCOSUR”. 

Boletín SOMOS MERCOSUR

Háganos llegar su comentario

Montevideo 2011
Cursos/ Convocatorias
Suscribirme al Boletín
Agenda Somos Mercosur
Mapa Mercosur
CEFIRMercosurInwent Reunión Especializada de Cooperativas