En su momento fue “lo mejor” pero hoy es “insuficiente”: para la CCSCS es hora de “reformular” la Declaración Sociolaboral
Producto de la nueva dinámica de los mercados nacionales luego de la firma del Tratado de Asunción, los Estados parte del MERCOSUR firmaron, el 10 de diciembre de 1998, en Brasilia, la primera Declaración Sociolaboral del bloque. La misma plasmó un conjunto de derechos individuales y colectivos relacionados con el trabajo, tomando como antecedente la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, resultante de los problemas acarreados por la globalización sobre los derechos laborales. A nueve años de lo que para muchos fue un verdadero hito en la historia del bloque, la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) cree que hoy esa plataforma es “insuficiente”, y que llegó la hora de dar un segundo paso.
Quizá lo más importante de la firma de la Declaración Sociolaboral haya sido la consideración de que la integración involucra “aspectos y efectos sociales” cuyo reconocimiento implica “la necesidad de prever, analizar y solucionar los diferentes problemas generados, en este ámbito, por esa misma integración”. La idea de que la integración regional no podía circunscribirse a la esfera comercial y económica ya comenzaba a ganar terreno. Ahora se debía atender a la dimensión social de la integración, adecuando los marcos regulatorios laborales a las nuevas realidades que se habían configurado. Así, el documento se constituyó como el “reconocimiento de una plataforma mínima de derechos de los trabajadores en el ámbito del MERCOSUR, correspondiente a las convenciones fundamentales de la OIT”.
En la Declaración, los países del bloque se comprometen a respetar una larga lista de derechos y a promover su aplicación. Para este fin se recomienda la creación de una Comisión Sociolaboral, órgano tripartito, auxiliar del Grupo del Mercado Común, de carácter promocional y no sancionatorio, dotado de instancias nacionales y una regional, con el objetivo de fomentar y acompañar la aplicación de la Declaración. Asimismo, y como parte del proceso de seguimiento y aplicación de la misma, se establece que los países deben presentar por intermedio de sus Ministerios de Trabajo y en consulta con las organizaciones de empleadores y trabajadores, Memorias Anuales conteniendo el informe de los cambios ocurridos en la legislación o en la práctica nacional relacionados con la implementación de los enunciados de la Declaración.
A nueve años de aquél hito, la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) cree que llegó la hora de dar un segundo paso. Consultado por el Boletín SOMOS MERCOSUR, el Secretario Técnico de la CCSCS, el sindicalista uruguayo Fernando Berasain, consideró que aquella Declaración firmada a fines de 1998 fue “lo mejor a lo que se pudo haber llegado en ese momento”, pero que hoy resulta “insuficiente”, por lo cual se hace necesario “reformular” algunos aspectos. “Hay derechos que es necesario incluir, hay nuevas situaciones y nuevos problemas que han surgido en el correr de todos estos años frente a los cuales se genera un vacío y hay una evidente necesidad de mejorar el funcionamiento de la Comisión Sociolaboral”, manifestó Berasain.
Boletín SOMOS MERCOSUR









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