Comisión de Medio Ambiente dio visto bueno a propuesta para fortalecer programas de lucha contra la desertificación en la región
La lucha que el Mercosur viene desarrollando desde hace años contra la desertificación podría tomar un recodo este lunes, cuando el legislador brasileño Inácio Arruda presente una nueva propuesta para el combate de este flagelo que, según estimaciones, ya le ha generado perjuicios económicos por un monto de U$S 20.000 millones al continente latinoamericano. La iniciativa ya pasó su primera prueba en la Comisión de Desarrollo Sustentable, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente del Parlamento del Mercosur. Allí, los parlamentarios dieron su informe favorable aunque con algunas modificaciones. El parlamentario brasileño Paulo Tóffano, miembro informante de la comisión, reveló que la propuesta prevé que el deliberativo, como representante de la población de los Estados Partes, se comprometa con iniciativas nacionales, regionales y multilaterales de combate a la desertificación, desarrolladas en el ámbito del bloque regional y de la Comunidad Sudamericana de Naciones. Para eso se pretende contar con recursos de organismos de cooperación mundial que deben ser destinados al apoyo de la Estrategia y del Plan de Acción del Mercosur.
Con esta propuesta, el Parlamento del Mercosur pretende defender a las comunidades que viven en las áreas más vulnerables al fenómeno de la desertificación, colocándolas como principales beneficiarios de los programas. Y es que asociada a los cambios climáticos y la acción del hombre, la desertificación viene generando una importante reducción de la disponibilidad de agua dulce y vegetación nativa, aumentando la temperatura media de la región. Este fenómeno, que agrava la situación de pobreza y desencadena flujos migratorios intensos en las poblaciones afectadas reflejándose luego en la atención de la demanda social e infraestructura de los centros urbanos, es considerado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como la última etapa de la degradación del suelo. De acuerdo con estimaciones de la Convención de las Naciones Unidas para el Combate a la Desertificación, América del Sur tiene un 28% de su territorio afectado por este fenómeno y puede perder cerca de un quinto de las tierras productivas de aquí a 2025. El fenómeno se agudiza en las zonas más pobres, donde la presión sobre el recurso es más alta porque no se puede innovar en las técnicas de trabajo de la tierra.
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